sábado, 29 de septiembre de 2012

Otro cuento que te cuento


¿Dónde se traza la línea? 

Ni en el capitalismo, ni en las mujeres se puede confiar doctor, es así. Claro que eso lo pienso ahora, después de haber reflexionando todos estos años en solitario. Nos hemos criado en el capitalismo señor. ¿Esas?: son una parte ínfima de mis listas de prioridades. Así es doctor, yo creía que en el capitalismo se podía vivir bien si uno planificaba. Ahí tiene la prueba. Reconozco que siempre fui muy devoto de la planificación. Desde chico tuve la manía de hacer listas de prioridades para ir cumplimentándolas paso a paso. En el capitalismo es necesario tener metas ¿no le parece?, y yo las tuve. Nunca fueron desmedidas, lo admito, aunque parezca una contradicción con el mismo concepto positivista del capitalismo. Claro, sí, voy a tratar de explicarle sin tanta abstracción. Por ejemplo: una de mis metas fue llegar a ser un empleado jerárquico de una gran empresa. Sí doctor, escuchó bien, empleado, no accionista. Como el capitalismo y la religión nos posibilitan el libre albedrío, hice uso de él, y reflexioné mucho sobre mi futuro, y a medida que este se acercaba diluyendo al presente, yo corregía pequeños desfasajes, acción necesaria para impedir desvíos. Si, ya sé, todo lo que digo le sigue pareciendo muy teórico, pero comprenda por favor que no puedo bajar a tierra, si antes no encuadro el contexto. Como le decía: lo del empleo jerárquico fue en mi juventud, la última etapa para alcanzar en mi planificación. Disponer de un buen sueldo, viáticos, gastos de representación y la protección que da toda relación de dependencia, me resultaba mucho más atractivo que ser un accionista, que está mucho más libre, pero por ello, más acuciado por las contingencias. Esta meta la concebí en mi adolescencia, y los fines de semana, en lugar de ir al futbol o a bailar, como otros de mi edad, me quedaba en mi cuarto confeccionando mi lista de prioridades. ¿Le  interesa como lo hacía? Bueno, primero diseñaba un boceto y dibujaba en la cúspide la meta, en este caso, el empleo jerárquico. A partir de allí, como si se tratara de ríos en un mapa, bajaba líneas que simbolizaban, cada una, lo que debía obtener. Claro, usted es un intelectual, se da cuenta que no se trata de un camino lineal, ya que todo proyecto en el capitalismo, a lo largo de su recorrido encuentra fracturas que indican nuevas direcciones, y que muchas veces nos alejan definitivamente de la meta. Por eso, para no trastabillar, como le dije antes, me ví obligado en diversas circunstancias a realizar correcciones, para que no altere, lo sorpresivo, el fin buscado. Sí, voy a ejemplificarlo: supóngase que por un río baja el subtema estudio, y por otro, desciende el amor. Las preguntas son entonces: ¿Podemos avanzar sobre ambos al mismo tiempo sin perder eficiencia? En caso de ser negativa la respuesta, debemos preguntarnos cual río abandonar en primera instancia, el del estudio o el del amor. Una vez asentada la decisión, tendremos la primera prioridad a cumplir, ¿me entiende?  Tiene que ver con el tema que nos ocupa, si doctor, todo lo sucedido se basa en lo que digo. A mis 15 años, yo tenía estas dos alternativas que describí. Recuerdo que tomé una semana sabática en el mes de marzo. La utilicé para elegir mi carrera universitaria, esta reflexión la desarrollé entre un lunes y un viernes. El sábado fui a bailar con el fin de enfocar a la mujer que sería mi compañera de toda la vida. En el río del estudio, el domingo escribí contador nacional, y en el río del amor coloqué a Margarita, el resto de la jornada descansé. Decidí en aquel momento que la acción de estudiar y la que conducía al matrimonio eran paralelas, no se encontraban reñidas entre sí, y se podía avanzar en ambas vías al unísono. Pero señor tenía 15 años. Yo sostenía que el capitalismo contenía y superaba cualquier principio. No era así, esa adolescencia fogosa conspiraba, y en gran forma, en contra de alcanzar lúcidamente mi meta. La imagen de Margarita, la contemplación de sus senos y curvas no me permitían concentrarme en el aprendizaje de la carrera elegida. Se imponía entonces doctor, la primera corrección. En el río del amor, dibujé primero un compás de espera, pero con ello no conseguía menguar la erección que se reflejaba en toda su dimensión en el espejo de mi cuarto. Así que decidí contarle a Margarita lo que me sucedía. Sí, con todos los detalles, mostrándole mis listas y el camino lógico de mis prioridades. Al principio, ella reía, pensaba que todo se trataba de una broma. Tuve que insistir muchas veces y solicitar su atención para convencerla sobre la seriedad de mi pensamiento. Una vez que Margarita entró en sintonía, revelándose totalmente improvisada y pragmática, me dijo que ella no tenía problema en aliviar mis tensiones sexuales hasta que termine mi carrera y agregó: “Después nos casamos”. Tengo tan presente aquel momento señor. Comencé a sudar profusamente, al mismo tiempo que escalofríos intensos me apachurraban. Margarita notó mi turbación, así que se ausentó a la cocina para prepararme un té, instante que aproveche para huir, no sin antes apilar las 500 hojas oficio desparramadas sobre la mesa, conteniendo las listas de prioridades que traje para la explicación. Pero ¿cómo no se da cuenta doctor? Usted también habita el capitalismo. La conmoción sobrevino, porque tomé conciencia de la confección incompleta de mis listas, lo que conspiraba contra mis propios intereses. Una vez en casa y en mi cuarto, fui serenándome. Aquel ofrecimiento inesperado de Margarita y su pedido de recompensa final, me instaban a incorporarla como socia, no solo para compartir los beneficios de mi meta más próxima, la del empleo jerárquico, sino también que me obligaba a involucrarla en los diversos ríos que me impondrían el alcance de otras metas. Luego de borronear unos cuántos papeles, llamé a Margarita, y terminamos reuniéndonos en un bar neutral equidistante de nuestros domicilios respectivos. En ese sitio sellamos nuestra sociedad de hecho. Le sugerí imperativamente que confeccionara en primer término, mientras yo estudiaba, listas precisas, por orden de acción, tomando al noviazgo como submeta, y al matrimonio como meta. Cuando me entregó las primeras listas, comprobé que Margarita era una cabeza hueca. En la etapa del noviazgo por ejemplo, ignoraba olímpicamente la ceremonia del compromiso, y las derivaciones mínimas que hacían al todo del ítem, como ser la adquisición de la alianza, tipo de fiesta etc., y sobretodo, la ponderación de cada subgrupo con respecto al ítem principal. Usted se da cuenta, que con tal grado de ineficiencia en la recolección de datos, se vuelve imposible la planificación acertada. Ah, ¿no me comprende?, trataré de ser más explicito. En el ítem relaciones sexuales en la submeta noviazgo, Margarita colocaba 2 semanales, también indicaba los días: martes y sábado, pero no abrió ninguna columna que incluya, que contemple los tipos de protección. Recuerdo que en la etapa de matrimonio, Margarita cometió un error que me enfureció. En el subgrupo de posesiones colocó primero la adquisición del hijo, y mucho más tarde la del lavarropas, lo que resulta a todas luces irracional. Así que tuve que redoblar esfuerzos para evitar  que los rumbos trazados no se tuerzan, hasta transformarlos en incompatibles. Por su cara, veo que le cuesta entenderme Doctor. Escuche por favor. El poseer un hijo antes que el lavarropas, conspira contra el ahorro familiar, ya que la fuerza de trabajo sin especializar, ocupará un tramo significativamente mayor que la calificada. Hablo de una mayor proporción de fuerza de trabajo en vivo, que de fuerza de trabajo incorporada, lo que nos conduce a la descapitalización, comparativa con grupos familiares más avanzados, constituyendo un nivel mínimo en la calificación del trabajo socialmente necesario. De ningún modo, es mi intención dilatar la explicación, y para demostrárselo, a partir de ahora descenderé un escalón en el nivel teórico, acercándome a la praxis. Al capitalismo, yo lo adoraba, por eso digo con dolor, que no se puede confiar en él. ¿Cómo no va a tener que ver señor? Claro, comprendo, usted debe ser de los que creen ese verso que el capitalismo se caracteriza por la lucha de clases, entonces hacen esas subdivisiones estúpidas de capitalismo puro, capitalismo salvaje, capitalismo serio y anárquico. Pero en el llano señor está la gente. Voy a tratar de resumir mis listas de prioridades con respecto a las listas obtenidas, para que usted cuente con la evidencia posible del encuadre histórico, su desarrollo, y el disparador que desencadena el hecho. Con Margarita cumplimos los tres años rigurosos de novios que nos habíamos impuesto.  Como éramos jóvenes modernos, manteníamos relaciones prematrimoniales según la lista conformada. Nos casamos siendo yo contador y subgerente de una cooperativa de provisión e insumos, concordando con lo dispuesto en la meta empleo jerárquico. Pagábamos un departamento de 2 ambientes con un crédito indexado conocido como circular 1050. Con otros créditos, equipamos la vivienda de muebles y electrodomésticos que figuraban en planilla y por orden de aparición. Si señor, luego del lavarropas adquirimos al nene al contado, como tardaron nueve meses en entregarlo, nos obsequiaron también una nena. Aceptamos los mellizos, a pesar de que en la lista decía muy claro varón. La inflación de aquellos días fue un incentivo que a nuestra creatividad, le entregó el capitalismo. Como se habrá dado cuenta, yo soy afecto a leer estadísticas, y le diré que en ese periodo el nivel de arterioesclerosis en la argentina disminuyó sensiblemente. Yo ya era gerente, pero para poder llegar a fin de mes, un tío de Margarita me vendió en cómodas cuotas una máquina para confeccionar trapos de piso los fines de semana. Él se comprometía a comprarnos la producción, y de la misma, descontar nuestro pago. Una firma extranjera de detergentes, nos invitó a Margarita y a mí para distribuir sus excelentes productos de limpieza, matando dos pájaros de un tiro: movilidad ascendente dentro de la firma según la productividad, y acercamiento de amigos para inversión. Nos enorgullecía poder ayudarlos, cuando se enfrenta una crisis. Le puedo asegurar que esto solo lo posibilita el capitalismo. En esa firma llegué a ser director de segunda instancia. A cada ascenso le correspondía un cambio de alfiler de corbata, que la empresa nos obsequiaba conteniendo una piedra preciosa más grande. Como usted ve, para cumplir las metas, tuve que realizar algunas correcciones para no torcer el destino. El departamento 1050 en el centro, lo cambiamos por otra hipoteca en los suburbios, pero con ventaja, ya que tenía un ambiente más y un espacio para hacer asado. Lo que tuve que recalcular fue la ausencia diaria del hogar. Para unir la cooperativa y el hogar, debía tomar dos colectivos y un tren, así que salía de madrugada y llegaba de noche cuando mis hijos ya dormían. Debo reconocer que esta situación me fastidiaba, ya que no podía hacer uso de mi descendencia tampoco los fines de semana. Pero dios aprieta sin ahorcar. Recuerdo que el uno a uno nos incentivó a viajar al exterior, y traer de allá la mejor y más moderna tecnología, al mejor precio. Esto es solo posible en el capitalismo. Sí, lo del automóvil era un subgrupo del subtema insumos de la meta empleo jerárquico. Cuando tomamos posesión del 1050, comencé a abonar un rombo en el cual en 60 meses me podían entregar un vehiculo bajo la forma de sorteo o licitación. Antes del uno a uno y por culpa de posesos anticapitalistas, me vi en la obligación de entregar el rombo, recuperar parte de la inversión y evitar el embargo de los muebles. Si señor, esto sucedió en el capitalismo pero no por culpa de él. No le voy a negar que pasara por situaciones desesperadas. A lo que he descripto sucintamente debo agregar los episodios del corralito y el corralón. Si bien mi grupo familiar no tenía ahorros, A Margarita y a mí ya no nos quedaban amigos para que invirtieran en detergente, pero tampoco empresa donde adquirirlo. La cooperativa también cerró, y yo desocupado. En ese periodo, fue que perfeccionando mis planillas frente al televisor, caí en la cuenta de lo que estaba diciéndome a mí, ese ministro pelado. La palabra era ¡Ajuste!   Si señor, esa era la clave, ajuste era la palabra, la abre puertas, y ese hombre, como un ángel de la guarda, en el momento de mi mayor desesperación, mostraba el camino que debía seguir, el que ninguna de mis extensas listas abarcaba. Si el gobierno se sacrifica y ajusta, yo debo sacrificarme y ajustar. El ministro bajaba las jubilaciones y los salarios y el presidente buscaba un candidato para endosarle el avión presidencial, y todo, para evitar que el capitalismo caiga. Porque como bien sabemos por los libros de historia señor, si el capitalismo desaparece solo queda el caos eterno. Ahora bien, sostengo y creo que ustedes comparten que ajustar no es fácil, es necesario con el bisturí llegar al hueso, y eso sin anestesia duele. A pesar de estos riesgos, mi depresión se fue debilitando, y con nuevos bríos me dí a la investigación urgente. Si el presidente y el ministro lo hacían, yo debía acompañarlos. Sobre la mesa de mi comedor esparcí por tandas las listas confeccionadas a lo largo de mi vida. Observándolas, me di cuenta que el próximo paso era la ponderación. Me refiero doctor, a cual era el gasto total que producía los bienes y entorno familiar, y que porcentaje ocupaba en él cada desagregado. Sí, le explico: supóngase el rubro vestido: Margarita compra un vestido al año, un par de zapatos total $ 10. Mi hijo un  pantalón y una camisa total $8.- y yo  no llego a $7. Pero mi hija Teté señor gasta en el rubro vestido un total de $75.  Esto quiere decir que sobre 100 Teté gastaba 75. Imagínese que el ajuste debía ser drástico si se quería obtener resultados. Realicé una ponderación histórica rubro por rubro, planilla por planilla, más tarde saqué promedios y medianas. A  medida que iba teniendo un acercamiento al posible diagnóstico, mi espíritu aterrado se marchitaba. Siempre Teté desbalanceaba la posibilidad de una economía sana. Ya le dije doctor, que teté no estaba ni dibujada en mis primeras listas, llegó escondida detrás del varón, era el parásito que se alimentaba del cuerpo sano del hogar, exprimiéndolo. Cuando le conté mis elaboraciones a Margarita, me trató de loco. Comprendí entonces que ella había sido la cómplice que tuvo Teté durante todos esos años. Miré nuevamente mis listas, e hice ponderaciones, y comprendí que a pesar de las otras opiniones, yo debía ajustar. Dónde trazo la línea ¡eh? Tomé un cinturón, regalo de mi padre, y lo ajusté al cuello de Teté. Solo devolvió el sándwich que comía, se lo juro. Luego hice lo mismo con el de Margarita, que abrió muy grandes los ojos. Quería decirme algo, no sé por qué no habló doctor. En mi celda continúo confeccionando listas. Usted no se imagina lo exitoso que fue el ajuste. 

                                                                                                               Eduardo Wolfson

lunes, 24 de septiembre de 2012

No es moco de pavo


De la obra inédita de Eduardo Wolfson "Espéculo para armar"
Cronología
Publico la siguiente sucesión ordenada, para facilitar, la comprensión del lector sobre el desarrollo de los acontecimientos trascendentales, que moldearon y dieron sentido, al derrotero del Licenciado Bernardino Espéculo.

1954.  24 de marzo: nace en Buenos Aires Bernardino                   
            Espéculo
1955.  24 de marzo: los Espéculo celebran el primer aniversario de Bernardino en los salones de la mansión familiar. Entre otros, engalanan con su presencia, los Jefes de Estado Mayor de las tres fuerzas.
16 de setiembre: es derrocado el General Perón.
1964. 24 de marzo: Bernardino cumple 10 años.
    El Dr. Arturo Umberto Illia, médico de pueblo, gobierna el país.
1966. 28 de junio: es derrotado el Dr. Illia. El General Onganía asume la presidencia. Bernardino, con 12 años, en compañía de su padre, acude a un prostíbulo para ser iniciado sexualmente.
1969  29 de mayo Rebelión popular en Córdoba que se conocerá como “El cordobazo”.              
            Bernardino se recrea con los noticiarios de la TV, en blanco
y negro. Vive los hechos acaecidos en Córdoba, como un entusiasta del     fútbol.
1971  28 de noviembre: Gobierna el país el General Lanusse. Bernardino se recibe de             
            bachiller con todos los honores.
 1972   Se estrena “El profesor tirabombas” de Fernando Ayala.
       22 de agosto: masacre de trelew. Bernardino se entera en un cabaret.
  1973   Se estrena “Hoy le toca a mi mujer” de Enrique Carreras.
20 de junio: El Gral Perón arriba definitivamente al país. Se produce la masacre de Ezeiza. En la mansión familiar de los Espéculo, se casa la hermana de Bernardino con el agregado militar de la embajada Argentina en París.
1974   Se estrena “Yo tengo fe”.
1 de Julio: muere el Gral. Perón. Los padres de Bernardino inician una gira por Europa, con el propósito de pasar una larga estancia en París, junto a Laura, su hija recién casada.
1975   29 de mayo. La  Asociación Argentina de Actores (AAA) es recibida por el Ministro de  
            Bienestar Social, José López Rega. Este se compromete a investigar el accionar de la  
             triple A (AAA)  
30 de mayo: Regresa el matrimonio Espéculo. El padre de Bernardino sufre su              
 primera crisis cardiaca y un brote demencial. Bernardino inicia una gira de estudios         
 por otros continentes, que lo mantendrá alejado hasta principios del año 1977.
1976   Se estrena “La tregua” film de Sergio Renán.
            24 de marzo: Un golpe militar derroca a Isabel Perón. Bernardino  Espéculo, en viaje          
            de estudios, cumple 22 años.
1977   Se estrena “Un toque diferente” y “Pequeños aventureros” films de Hugo Sofovich y           
             Pires Mateus respectivamente.
            15 de marzo: Bernardino regresa al país con el título de “Licenciado en ciencias                  
             mortuorias”
            30 de marzo: trasciende el padre de Bernardino. Se inaugura la  “Organización                     
            Profesional para la Trascendencia”
1978    Se estrena el film “La fiesta de todos” de Sergio Renán
             Junio: Buenos Aires es la sede del mundial de futbol y la selección argentina resulta                                  
             vencedora.
            9 de julio: en una cena de camaradería de las fuerzas armadas, el Licenciado                  
            Bernardino Espéculo, es el único civil premiado por su aporte logístico.
1979   24 de marzo: Hugo Sofovich inicia la filmación de “A los cirujanos se les  va la mano.
El Licenciado Bernardino Espéculo cumple 25 años.
1982   2 de abril: Las fuerzas armadas ocupan las Islas Malvinas. Bernardino, rediseña                  
            matrices, para reemplazar sus  “sitios de confortable y estético reposo”, por ataúdes        
            adaptados a la nueva demanda. Los primeros tres mil, los compra por contratación          
            directa el gobierno argentino
1983   12 de octubre: Retorna la democracia, el Dr. Raúl Alfonsin es el nuevo presidente.   
Bernardino amplia los planes de financiación, y crea nuevos servicios con el objetivo de   
atender un mercado, que se presume más extendido.
            Diciembre: se crea “la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas”
1984   25 de febrero: muere en Mar del Plata el escritor Alfredo Varela, autor de la novela 
            “El  río oscuro”
            Noviembre: aparece la primera edición de “Nunca Más”, informe de la Comisión               
            Nacional sobre la desaparición de personas. Bernardino, disuadido por sus abogados,  
            desiste de enjuiciar a dicha comisión, por  no detallar sus aportes en la historia                 
            relatada.
1986: El Secretario de Comercio Interior, Ricardo Mazzorín importa pollos contaminados con     
            radiación. Año de crisis de superproducción para la Organización Profesional para la     
           Trascendencia. Bernardino  apela a su creatividad y conocimiento profundo de las leyes 
           del marketing, para realizar al fin un canje virtuoso.
1987: Semana Santa. El Presidente Raúl Alfonsin sofoca una Sublevación carapintada.            
            Bernardino Espéculo decide frenar la instalación de una  fábrica para maquillaje militar.
1989:  Julio: Carlos Saúl Menem asume como presidente. Se inicia una década de                     
             prosperidad para Bernardino, quien vende cientos de miles de planes populares                
             Subsidiados.
1995:    La población de Río Tercero, provincia de Córdoba, se conmueve frente a la                     
               explosión en cadena de sus fábricas militares.
               Bernardino impide un quebranto gracias a una exportación inesperada.
2001: Diciembre: renuncia Fernando de la Rúa.
            Bernardino inaugura una oficina para atender la trascendencia de los pequeños                           
           ahorristas.

jueves, 13 de septiembre de 2012

No es moco de pavo


Marzo de 1984. 

Entrevista sorpresiva a Bernardino Espéculo.

Efectuada por movilera radial, en las cocheras de la 
Organización Profesional para la Trascendencia.

Periodista    -¿Es Licenciado en ciencias mortuorias?
Bernardino  - Así es.
Periodista    -¿Dónde obtuvo el título?
Bernardino - En Suecia.
Periodista    - No es una vocación común.
Bernardino -De hecho, soy el único en el país.
Periodista    -¿Encontró en el título lo que buscaba?
Bernardino -No, yo busco la trascendencia.
Periodista    - Por la trascendencia ¿montó esta multiempresa?
Bernardino - Fue absolutamente necesario realizar una penetración                                  vertical en el tema.
Periodista    - ¿Por eso lo de las fábricas de ataúdes, lo de los bosques                            madereros y los cementerios privados?
Bernardino -Así los llama usted, tal vez influenciada por una campaña de                          prensa maliciosa, que desde los comienzos han desatado sobre mi persona.
Periodista    -¿Maliciosas por cómo nombramos sus “penetraciones”, o por lo que muchos opinan acerca de su enriquecimiento, dicen que proviene por colaborar con la dictadura?
Bernardino -Eso, es una más de las infamias que me toca soportar. Usted me preguntó
recién, si mi título es el espejo de mi vocación. En realidad, mi búsqueda estuvo siempre
dirigida a encontrar las culturas no difundidas.
 Muchos, al conocer mis inquietudes,  pasaron a ser enemigos acérrimos y desleales.
Por todos los medios quisieron desacreditarme. Algunos, pensaron que un explorador de
culturas no difundidas, permanecía asediado  por el afán de comunicarlas, y para ellos, 
el solo descubrimiento de una cultura no difundida, significaba el comienzo de su disolución.
Estos pequeños pensadores, se convirtieron en enemigos por ingenuidad, pero otros, como
los directivos de las Cámaras y asociaciones de tanatorios, vieron en la Organización
Profesional para la Trascendencia, el nacimiento de una competencia rapaz. La gran mayoría,
ha intentado destruirme por su propia mediocridad. 
En cuanto a mis penetraciones, como usted insidiosamente las llama, le digo que yo no
fabrico ataúdes, sino sitios de confortable y estético reposo, no poseo cementerios, son
predios de disposición final para algunos y expansión para  sus allegados. Como puede
apreciar, siempre nos enfrentamos a una corriente universal y otra telúrica. Yo fui el elegido
para  visualizar un equilibrio entre ellas. Fue así que encontré mi propia corriente.
Periodista    -La eléctrica.

sábado, 8 de septiembre de 2012

No es moco de pavo


"Reality show trascendental"

conducido por el  Licenciado Bernardino Espéculo.
 Auspicia La Organización Profesional para la Trascendencia.  

-               Queridos espectadores soy el Licenciado Bernardino Espéculo, gracias por estar allí.                   

(DIRIGIÉNDOSE A LOS COMPETIDORES)                 
            A ustedes, gracias por estar aquí.
Saben que el que resulte ganador, logrará para él y su grupo intimo, no más de seis personas, la trascendencia científica que nuestra tradicional Organización garantiza sin gastos de envío. A partir de hoy, y por cuatro   semanas, serán observados hasta en los más pequeños detalles, por  televidentes de todo el país. Ellos serán los encargados de verificar las proporciones, que en la convivencia de estos 28 días, cada uno de           ustedes desarrollará con respecto al sexo, a la economía y al poder.  Dichas proporciones no serán caprichosas ni antojadizas, las mismas  responderán a formulas estrictamente científicas, que daremos a  conocer, adecuadamente, a lo largo de las emisiones en el momento conveniente. La suma de los promedios de cada categoría, más la suma total de los promedios así obtenidos, dividido por dos, y multiplicados  por el número de participantes, logra un coeficiente, que será en definitiva el indicador correcto, pues nos estará señalando, quien es el acreedor a la trascendencia científica.
       Muchos legos entre los presentes y televidentes, pensarán que estas combinaciones   son pura chatarra. A ellos, para que nos puedan seguir sin confusiones,  les doy una formula simplificada que facilitará su comprensión:



Categoría: sexo + economía + poder excedente
--------------------------------------------------------------------= tasa de trascendencia
Categoría: sexo + economía + poder necesario

Es la tasa de trascendencia de cada uno de los participantes, la que exhibirá en términos de poder, si el individuo es un esclavista, un burócrata, o un invisible. En términos de economía, cual es el grado de posibilidades de pertenencia a la casta dominante, y en el sexo, cual es su posición favorita.
Por experiencia sé, que un hombre cuando pisa la cresta del poder, siente una soledad profunda que lo oprime y lo exprime, comienza a desconfiar de todo y de todos. Pero toda la penumbra que da el poder desaparece, poniendo en practica la formula más simple. Un ser maduro que le prodigue un sin fin de caricias, y si tiene un perrito, mejor.
Lo que les digo, para su bienestar, no lo arrojen en saco roto. Las próximas jornadas no les serán fáciles, van a olvidar los principios éticos, construidos sobre bases irracionales, para sustituirlos por la lógica del pensamiento creativo, que los estimulará a pisarse entre sí. Sin embargo, debo advertirles, que no faltará quien elija inundarse en un pensamiento psicológico, ese descenderá a una alucinación estéril. Para cada uno, la sangre de los demás será su pasaje a la trascendencia. Así la sexualidad puesta en juego será lasciva y la economía, expropiatoria, o sea, una extracción legal por utilidad pública. Espero haber sido claro, de todas formas aguardo sus inquietudes para aclarar dudas.
-          Licenciado Espéculo. Al comienzo oí que la trascendencia que se nos otorgaría, de resultar elegidos, es sin gastos de envío. Mi pregunta es, ¿si es con aviso de retorno?
-           Eso no depende de nuestra organización.
-           ¿Del correo?
-           No, creo que de las tarjetas de débito.

Texto extraído  de "Espéculo para armar" obra inédita de Eduardo Wolfson

domingo, 2 de septiembre de 2012

No es moco de pavo


Pensamientos, observaciones y frases del joven Bernardino Espéculo. 

Los siguientes, son parte de su libreta ayuda memoria.

Me contaron este cuento.
“Un niño corre excitado hasta la tienda de su padre y le pregunta -¡Papá! ¿Qué es la ética?-. El padre piensa frunciendo el entrecejo y por fin le explica -suponé que viene una señora a comprar elástico y yo le digo son cinco pesos, pero la señora escucha mal y me paga cincuenta pesos. Entonces allí comienza un dilema ético... ¿se lo cuento o no a mi socio?” 
Yo me pregunto ¿qué tiene que ver el socio?

Terapia intensiva 

Es una frontera entre la vida y la muerte. Los monitores dibujan con obsesión líneas quebradas, los médicos recorren una y otra vez el pasillo que forman las camas enfrentadas, una auxiliar se abre el bolsillo para que depositen en él una propina los visitantes, todos con gesto adusto. Los inquilinos temporarios  parecen inconcientes, solo algunos intentan modular palabras en el oído del familiar de turno. No cabe duda, estoy frente a la fábrica de producción de materia prima para mi mercado.
Antes que alguno se despabile, debo editar el primer libro sobre sociología internacional de la muerte.

Irak 
Pensar que aquí hace más de 5000 años estuvo la ciudad de Uruk. En este territorio Gilgamesh el sumerio buscaba por aquella época los secretos de la inmortalidad. Esa sociedad estaba compuesta por contados principes, guerreros, poderosos y comerciantes, pero lo que más abundaban eran los trabajadores. Estos eran los únicos que tenían conciencia de ser individuos temporarios y por ello, desarrollaron el temor a la muerte. En su acelerada reproducción distinguieron su pertenencia a una cadena cuyos eslabones devenían en una frecuencia de padres a hijos. El temor a la muerte y esta cadena de reproducción, fueron los condimentos que utilizaron para crear su mecanismo de defensa: “el culto de los antepasados.” (Tenerlo muy en cuenta)

sábado, 25 de agosto de 2012

No es moco de pavo


Alegato del fiscal en el juicio 
"El pueblo contra María Allincán". 
El escrito, forma parte del voluminoso apéndice, publicado en "Espéculo para armar" de Eduardo Wolfson 

Los hechos:

El día miércoles 2 de abril próximo pasado, alrededor de las 18 horas sobre la avenida Santa fe, a la altura de la calle Cerrito, de nuestra ciudad de Buenos Aires, se produjo un hecho, que no dudo, en calificar por su gravedad, de conspirativo, tumultuoso, sedicioso, Subversivo, y sobre todo, antinacional y disolvente de nuestra identidad clara y prístina. En el lugar, la acusada María Allincán de 45 años (alias la mapuche), junto a un cómplice llamado Nahuel Allincán (alias el sotreta), conduce un carro rudimentario de dos ruedas, tirado por un solo caballo. Hasta aquí, a los imputados, solo se los encuentra inmersos en una contravención, aunque peligrosa, de índole menor, por utilizar en el centro de la ciudad, un transporte prohibido por su tipo de tracción. Pero su señoría, este hecho solo constituye la punta del iceberg, que esconde debajo del nivel de la ignominia, una cadena de ilícitos contra la moral, las buenas costumbres, y nuestro modo de vida occidental y cristiano.
Toda la sociedad se halla en peligro, si no somos capaces ahora, de suministrar el condigno castigo a estos infieles, que sin dudar, y a fuer de ser recriminado por prejuicioso y obcecado, resultan a mi criterio, ser los jefes de una sedición, que en forma silenciosa, va comiendo las entrañas más sanas de nuestro pueblo, para luego arrojarlo al precipicio insaciable del demonio.
Señor Juez, narraré breve, pero detalladamente el suceso. La nombrada Allicán acompañada por el ya nombrado Nahuel, (que a resultas dice ser, hijo de la imputada principal, natural y bastardo) conduce el manifiesto carro a un paso de primer tiempo por la avenida Cerrito. En las descriptas circunstancias es avistada por el agente de la policía federal Félix U. Tribulci, en esos momentos fuera de servicio. El mencionado defensor del orden, atento, no vacila en sacar su arma reglamentaria, tirando un cargador al aire, y a los gritos, exige la detención del vehículo en espera del apoyo de sus colegas uniformados.
Según el agente Tribulsi, la Allincán, en lugar de acatar la orden impartida, imprime al equino, un trote de segundo tiempo para llegar en un instante a un galope de primer tiempo. Según la india Allincán, el caballo (mezcla de árabe con percherón) al oir los tiros se desbocó, y que ella, ni su hijo (producto de relaciones bárbaras), pudieron ya dominarlo.  Lo cierto es, que luego de una carrera infernal entre vehículos y peatones, cruzando bocacalles con el semáforo en rojo, las fuerzas legítimas de la patria, ponen fin a la titánica persecución en las inmediaciones de la estación Retiro.
En el lugar, los efectivos proceden a la detención inmediata de los implicados, y por juicio sumarísimo, fusilan en el sitio al animal, encontrándolo culpable de asociación ilícita y traición a la patria. A lo mejor, a su señoría, esta última acción, le parece excesiva o de celo desmedido por parte de los adalides de nuestras fuerzas. Si es así, debo recordarle, que el hecho encuentra un antecedente en la bitácora marina de la Isla Martín García. Prisioneros en dicho territorio, los tripulantes del buque alemán Graff Speak, hundido en aguas del Río de la Plata a fines de la segunda guerra mundial, planearon un método de escape. Para ello montaban un burro que a nado, cruzaba el canal del infiernillo hasta la costa uruguaya. El burro dejaba a su jinete a salvo, y volvía solo a la isla en busca de otros. Esta operación fue descubierta por nuestros maravillosos hombres de la armada, quiénes humillados en la confianza dispensada a los marinos alemanes, y sintiendo en ellos, el dolor de la patria lacerada, decidieron por unanimidad dar muerte al traidor, ajusticiando al burro.
Pero volviendo al episodio que nos ocupa su señoría. Hice comparecer al perito Pompeyo Pérez, con el objeto que revise, e informe a este honorable tribunal, sobre el armamento en poder del caballo fusilado. Mi sorpresa fue mayúscula, como presiento será la suya, cuando lea la declaración del Licenciado Pérez que en su parte medular dice lo siguiente: “Realicé mi examen sobre el equino fusilado que no responde a nombre ni alias conocido, encontrando que llevaba el siguiente arsenal: una frontalera, anteojera, quijera, muserola, bocado, barbada sobarba, ahogadero, gamarra, horcate, collera, tiro, vara, sillín, barriguera, retranca, tijera, grupera, sufra, rienda, anillo de collera, falsa rienda, portamozo, roseta, cabezada y brida”. Los datos, aportados por el citado perito, me eximen de todo comentario. Al respecto, solo quiero agregar, que ni la infiel imputada, ni el adulterino, desnaturalizado y degenerado, que la acompañaba, en momentos de producirse el episodio narrado, no registraron ningún comportamiento cristiano, como hubiese sido, a mi entender, derramar alguna lágrima por la desaparición intempestiva de su cómplice, el caballo ajusticiado por la ley de la nación. Su señoría, no me tiembla la mano, al acusar, a estos reos de intentar la disolución de nuestra nacionalidad y estirpe, de ser cabecillas de una conspiración sin precedentes, tratando de tomar el poder, para luego esclavizar a nuestros hombres de bien. ¡La alta traición en una tierra de valientes, se paga con la vida!

lunes, 20 de agosto de 2012

Sobre ráfagas y ausencias


El próximo 22 de agosto se cumplen 40 años de la masacre de Trelew. 
El siguiente relato, extraído de mi libro "Sobre ráfagas y ausencias", trata de recrear como sentimos la tragedia de nuestros compañeros, quiénes concurríamos en Bahía Blanca a la Universidad Nacional del Sur.  


¡Los fusilaron!
         
       Abro los postigos. Un aire polar me violenta el rostro. Cierro las ventanas, y atisbo el estremecimiento del sol entre las ramas. Desde aquí veo el arroyo escarchado.
         Carucha, extendida como una mina de la noche, parpadea sobre la arpillera. Respiro hondo y estiro mis brazos. Me desperezo. Del lumilagro sirvo el café de la noche anterior. Abrazo la tibieza de la taza con mis manos heladas.
         En el parque ya juegan los perros. Parece que mandinga le tiene ganas a León pero no se atreve. Lobo intercede. Los tres corren compinches para el lado de la universidad. No hay una sola nube en el cielo, hace mucho frío, pero está claro. Carucha se me adelanta, yo camino sumergido en mi anorak, disfrutando del andar chingado de la perra, de los primeros verdes, de la ausencia de vientos.
         Otros compañeros abandonan sus casas, todos vamos con un andar tranquilo hacia el mismo lugar. Darío la llama a Carucha, y la muy turra se le acerca haciéndole fiestas.  Entramos a las aulas por atrás, Carucha se nos separa, acude en busca de Lobo. Vemos venir a Yuyo totalmente sacada:
-Hay que llamar a asamblea urgente._expresa en un hilo de voz_
-Tan temprano, con este sol, ¿a vos te pagan jornada completa por militar? _la jodo_

     Yuyo grita, a pesar del brillo, sus ojos son universos marchitos:
-¡Los fusilaron!, ¡Los mataron a todos!, lo acabo de oír por la radio.

         Darío y yo resistimos inmóviles, Yuyo, en cambio, no deja de mezclar sus manos en la cabellera enrulada. La acompañamos hasta el salón de actos, hay varios grupos intercambiando murmullos.
         No caigo, casi no hablamos, solo cruzamos nuestras miradas. ¿Se tratará de una broma pesada? Uno reflexiona en mi oreja: “¿No habrán querido escaparse otra vez?”

         Los compañeros siguen llegando, ya somos multitud. Un gentío apesadumbrado, una muchedumbre asombrada, un enjambre aplastado, somos una confusión descreída e inválida, abigarrada y abrumada, rodeando el escenario circular vacío.
         No caigo, no comprendo, o no quiero comprender. Pero si fue en esta semana, aquí mismo seguimos por radio los senderos de la fuga. El escenario estaba lleno, discutíamos como estrategas geniales los próximos pasos.
         Las noticias no son claras, los murmullos ascienden, escucho pero no puedo definir palabras. Jorge se susurra a sí mismo: “Los vengadores de la patagonia trágica”. Recuerdo el libro que leíamos hace 15 días sobre la matanza de obreros en 1921.
         - Parece que hay sobrevivientes. _Informa una compañera_
         - Y sabés ¿cómo están? _Le digo_
         - No sé, dicen que los traen a Puerto Belgrano
         - ¿Y cuántos son?
         - Me dijeron que tres.
         - ¡¿Murieron 16?!
         Nadie contesta, un pozo de silencio, no quiero acostumbrarme a él. La informante solo se encoje de hombros.
         Universidad Nacional del Sur, aula magna, escenario vacío. Enciendo un cigarrillo más. Tristeza y oscuridad. Presiento el desgarro de la espera, traído por las noticias cruzadas.

         Los vientos chocan contra las frondas de Parque de Mayo como queriendo abatirlas. Fumamos, Gustavo y yo, sentados sobre unos troncos mirando hacia el arroyo. Desgarbados, observamos las sombras erguidas de los árboles empecinados en resistir.
         La impotencia me gana, el desaliento es intenso, una contracción aguda ataca mi estómago. Gustavo lanza una puteada, yo no puedo acompañarlo, tengo atracada la garganta.
         Veo desplazamientos, grupos de compañeros se movilizan ágilmente hacia el aula magna. Los seguimos. Otra vez es Yuyo la que nos despabila:
-Va a hablar el padre de Camps
-¿Quién es?
-Uno de los sobrevivientes que trajeron a la Base.
-El viejo es un gorila radical conocido._comenta Jorge_.
         Desde lejos, y en aproximación, oigo aplausos. Se contagian, llegan hasta nosotros como ovación. Palmeo mis manos con fuerza, con más y más fuerza. Distingo a un hombre pelado, que con empeño, se abre paso a través de un pasillo estrecho que ha formado la misma gente. No tengo dudas que es a él a quien homenajeamos. Lo diviso tan distinto a nosotros. Ostenta un traje impecable, una corbata lisa y una traba de oro cruzándola. Yuyo lo ayuda a subir al escenario, ahora veo perfectamente su rostro sereno. Se desplaza con naturalidad, se me ocurre que el tipo tiene parentesco con algún semidiós. Yuyo acciona sus brazos clamando silencio. No lo logra. Un puñado de consignas nos abrigan. Solo dos, como contrapunto de diferentes bandos, quedan dueñas de los decibeles: “El pueblo unido jamás será vencido”, “El pueblo armado jamás será aplastado”.
         Ahora es el padre de Camps que nos pide calma. Acatamos, ensayamos la quietud sepulcral. Nos cuenta que acompañó a su hijo herido en el avión hasta Bahía Blanca y que fue operado, que las autoridades de la base lo han tratado bien, y que se ocupan con corrección del herido.
-Para mi, este tipo está amenazado y cagado de miedo _le digo a Gustavo_, como va a decir “el herido”, por el hijo, y que los milicos los tratan bien.
-Te dije que es radical. _Interviene Jorge_
-Pero el hijo se está muriendo.
-Si, pero él es radical.
         El viejo señala que sobre el episodio, solo conoce dos versiones oficiales, que difieren, y ninguna lo convence. La primera, del General Betti el mismo 22 de agosto. Sostiene que en un control, Pujadas arrebató un arma y usó como escudo al jefe de turno, quien al intentar resistirse fue herido, iniciándose un tiroteo. Los demás se abalanzaban a la salida. La segunda versión es la de un Mayor Laroca, que en una conferencia de prensa del 24, comenta que en una inspección de rutina Pujadas, le quitó al control un arma. Que un oficial, en las cercanías del pasillo donde estaban los detenidos comenzó a disparar. Que en lugar de tirarse al suelo, los muchachos avanzaban hacia los militares, mientras estos disparaban.

         Domingo, día de pocos en el barrio, melancolía y festín. El sol, casi primaveral, aturde por unas horas al frío, anunciando con su presencia que el invierno todavía no acabó.
         En el comedor no hay colas, comemos pizza sobrante de la cena de ayer, lechón caliente con puré, vino y postre, que reemplazan al agua y la fruta de todos los días. Son las dos de la tarde, con la panza llena, caminamos lento entre el edificio de la facultad, construido con apetencias faraónicas, y el club universitario. Los perros se acoplan a nuestro paso. Ellos también están juguetones, satisfechos, es que los huesos del domingo deben ser más grandes.
         En casa las chicas preparan café. Gustavo y yo, sentados en el living, amparados por los rayos que iluminan el ambiente, reímos cómplices, alrededor de una mesa grande y muy ratona. Somos buenos burgueses en el exilio. Fumamos y bebemos el brebaje que nos sirven. Llega Darío, proclama que hay torneo internacional de golf en los campos del Palihue. Ver actuar a la gente fina es un buen plan para la tarde y sobre todo, cuándo no hay que pagar entrada porque se conoce la puerta de servicio.
         Salimos en bandada, Lobo, Carucha, León y Mandinga son de la partida. Avanzamos con ganas por el Parque de Mayo. Sobre un puente de madera, ayudo a Gustavo, tiramos a Lobo y a Carucha al arroyo Napostá. Las mujeres asombradas,  protestan por nuestra brutalidad. Los caninos, nadan en su estilo, vuelven a nuestro lado, nos lengüetean con afecto, como pidiendo repetir la historia. Les damos el gusto.
         El hueco en la alambrada se esconde de los bacanes gracias a un árbol que lo cubre. Por él, nos escurrimos todos. No caminamos mucho, tal vez doscientos metros por colinas que disimulan, para nuestra vista, diferentes horizontes. En una hondonada, una muchedumbre, compuesta por damas elegantes y señores gallardos, rodea a un hombre que, arrogante, mide su próximo golpe, manteniendo en alto con ambas manos, el palo de golf. Nos entretejemos en el público para no ser distinguidos. Veo a Lobo abandonar a la jauría, como una flecha, desde la altura y por un hueco, se presenta en sociedad. Su boca trinca el guante del jugador. Como un molino de viento y gimiendo, el golfista sorprendido, da vueltas continuas con su palo, tratando de desprenderse del perro, sin conseguirlo. Los presentes se dividen, están los que piden a gritos que alguien haga algo, y los que dan rienda suelta a su risa por la escena inesperada. Nosotros volvemos, pasamos por el árbol y cruzamos otra vez el alambrado.
         El goce contenido en el campo de golf, se transforma en carcajadas en nuestro territorio. Gustavo opina que debemos festejar la epopeya de Lobo. Veo un banco, necesito sentarme para seguir riendo. La vista se me nubla, tengo lágrimas en los ojos. Eran tipos de nuestra edad, tenían toda la energía para vivir. 
        ¡Milicos asesinos!.- Grito-