sábado, 22 de noviembre de 2014

Capítulo de novela

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson "Los Comesandwich"
Reclamo oral de la subcomisión de poetas 1º parte

          
    Soy poetisa, y de mi padre aprendí a caminar erguida por la vida señor Juez. Así adquirí el hábito de andar por la ciudad mirando hacia el cielo, o sea, que cumplí con el mandato paterno y al mismo tiempo, le agregué valor, ¿me entiende?
             Los funcionarios nunca significaron gran cosa para mí, pero me parece un desatino que no considere relevante el informe de nuestra subcomisión de poetas para comprender la causa de sus desapariciones. Sobre todo teniendo en cuenta nuestra integración con vates y bardos.
            Cuando era joven, me gustaba observar las cúpulas de Buenos Aires, mejor dicho, esas antiguas finalizaciones de edificios me producían algo mágico. Lo cierto es, que real o virtualmente, me escapaba de la ciudad actual por las ventanas de esas estructuras, avistando y compartiendo otros mundos pasados. Le comento esto, porque a lo mejor, esos funcionarios, adoptaron un método parecido.
            No me estoy yendo por la tangente su señoría. Mientras la arquitectura aérea se mezclaba con las vivencias pretéritas, yo recreaba escenas de intriga, historias pasionales tétricas y de amor. Presenciaba suicidios famosos y engaños anónimos.
            Claro, tiene razón, ese era mi mundo de fantasía, pero la realidad, le aseguro, no tiene nada que envidiarle. En ella permanecen intactos, los pozos, los arreglos sin terminar, los caños perforados, los bastidores de madera con tablas quebradas a modo de guardaganado, cubriendo distintas perforaciones hechas por empresas privatizadas en el siglo pasado, y también las odas muy elementales de nuestro querido y nunca bien ponderado Neruda. Quien no le dice, que por esos andurriales, también se le pudieron escurrir los funcionarios.
            Pero fue volviendo a las cumbres, allí, en ese territorio donde el sueño se transforma en quimera, señor Juez, que me enamoré de Jorge Newbery.

            En efecto, hablo del funcionario municipal ya fallecido, aunque a usted, por prosaico, le parezca irrelevante. Me sedujo hablándome del alumbrado público que había impulsado para la ciudad. Usted sabía, que su hermano un día subió a un globo, brindó con champaña, engulló unos canapés y bombones tomó el primer viento y ¡Puf!, desapareció. Se ha preguntado, si en el canasto ¿no lo acompañaba algún Comesandwich?

sábado, 15 de noviembre de 2014

Capítulo de novela

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson "Los comesandwich"
Conversación en 

Inteligencia


-         Y Ramirez, ¿alguna novedad en el parlamento?
-         Las cosas se van moviendo jefe
-         ¿No me diga?
-         ¿Tiene tiempo ahora?
-         ¿Es largo?
-         Usted sabe como es esto, hay que armarse de paciencia
-         Tengo un habano que dura una hora, ¿alcanzará?
-         Y, probemos.
-         Déle, empiece
-         Ayer por la tarde, cuando la diputada ocupó su banca, el presidente señaló que había quórum. La dama, entonces, apoyó sobre el pupitre su espejo femenino, y se apretó un barrito, asomado sobre su labio superior.
-         Eso, ¿como se relaciona con los Comesandwich?.
-         Con ellos no tengo idea, pero si con los funcionarios desaparecidos
-         Quiere decir, que por fin, después de ocho años y de dos gobiernos, el parlamento acató el imperativo de la corte, y formaron las comisiones especiales
-         Solo le dije que hubo quórum.
-         Vamos Ramirez. También me confesó que la diputada se apretó el granito
-         Barrito jefe
-         Barrito, ramirez
-         Mientras realizaba esa operación quirúrgica, 4 filas más abajo, el diputado Fernández de la oposición, levantaba su diestra para anotarse en la lista de oradores.
-         Pero Fernández ¿no es oficialista?
-         Lo era jefe. Pero si leyera los diarios, se enteraría, que por desavenencias con su bloque, decidió separarse, y al mismo tiempo, unirse al bloque opositor, a cambio de algunas gabelas.
-         Pero ahora va a tener que aceptar cosas reñidas con su pensamiento.
-         Se equivoca jefe. En todo caso reñidas con sus promesas.
-         ¿Cuántos oradores se anotaron?
-         Entre oficialismo y oposición, 46
-         ¿Y hablaron todos?
-         El primero fue Fernández
-         ¿Qué dijo?
-         “Señor presidente en mi carácter de…”
-         Resuma Ramirez, ¡resuma!
-         Dijo encendidas palabras sobre 1810, 1853, 1930, apoyando la derrota sufrida por sus viejos compañeros, y 1946, celebrando el triunfo de sus nuevos correligionarios
-         Y eso ¿qué tiene que ver con los funcionarios desaparecidos?
-         Directamente, creo que nada, pero decodificando, está claro que habla de tiempos pasados, o sea de tiempos desaparecidos.
-         Para que no notaran su presencia Ramirez, ¿se hizo pasar por personal de limpieza?
-         Me disfracé de diputado.
-         ¿Cómo?
-         Fui de traje, me senté en una banca vacía, y hasta voté.
-         ¿A favor o en contra?

-         Una vez a favor, la otra en contra, y en la tercera, ya cansado me abstuve.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Capítulo de novela

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson "Los comesandwich"

Informe: "Formación de comisión multidisciplinaria de peritos notables"

Señores jueces. Señor Secretario. Señor Fiscal. Señor Defensor. Señora Defensora Oficial. Frente a la complejidad y gravedad del caso que nos ocupa, el tribunal, al inicio de este juicio, me ha confiado la formación una comisión multidisciplinaria de peritos notables. El fin: establecer con rigurosidad, en el estado que se encuentren, el paradero de los hasta hoy 130 funcionarios estatales ausentes. Con orgullo y satisfacción, debo comunicar a sus excelencias, que a 7 años de aquel pedido, he logrado designar al grupo, comenzar la investigación y emitir un primer informe, o informe preliminar.
            En la primera reunión, sociólogos, psicólogos, arquitectos, escritores, criminólogos, videntes policiales, sacerdotes, rabinos, pastores de diversas confesiones, periodistas y hombres de ley, nos mostramos azorados por la tragedia, pero al mismo tiempo, sentimos que la era, nos colocaba frente a un desafío histórico de proporciones jamás conocidas en la historia de la humanidad.           Por la cantidad de gente y la aparatosidad de los elementos necesarios abocados al caso, concluimos, que el sitio ideal, para sede central de la agrupación, era ese hotel del barrio de Retiro, que en otros tiempos, y bajo costumbres corrompidas de la sociedad, se pretendió transformarlo en un hospital de niños. Por suerte aquel experimento no se concretó, y hoy puedo garantizar que la concentración de peritos puede funcionar, gracias a que aquella alucinación no se produjo. El detalle de gastos pactados, y renovados, desde hace siete años en cada presupuesto que nuestro honorable parlamento aprueba, no lo verbalizaré, ya que las cifras resultan siempre tediosas, las mismas, obran en mi poder, para ser entregadas por secretaría al finalizar mi exposición, y que ella, resuelva la forma para darle transparencia y difusión.
            Si, debo comunicar, que esta comisión ha procedido a proclamar con la rúbrica de cada uno de sus miembros, un código de ética, que entre otras cosas, remarca con énfasis en su articulado, la necesidad de incurrir, solo en gastos necesarios para llevar a cabo sus actividades, sin provocar al Estado Argentino, entendiendo por tal a sus ciudadanos, erogaciones suntuarias o inútiles para los fines que fue creado. Copias del código de ética, fueron entregadas a los periodistas, que asistieron a la cena-show con motivo de la iniciación de trabajos.
            Antes de abordar el segmento medular del presente informe, debo mencionar una digresión, motivada por la portada, con que vuestro tribunal su señoría, rubricó a la primera formación de esta comisión. Me refiero a: “Equipo Inter y multidisciplinario de peritos”.  Dicha carátula, debo ser sincero, nos trajo en aquel instante, confusión y desorientación. Uno de nuestros componentes, advirtió, que el término inter hacía alusión al medio íntimo. Por lo tanto, interpretamos que los profesionales participantes, necesariamente, debíamos tener contacto y actividad en este tribunal.
            Pero la palabra compuesta multidisciplinario, conmovió la apreciación aludida, ya que entendíamos que en el seno de este juzgado, no contábamos con toda la materia gris suficiente, para atacar cada una de las cuestiones que el objetivo nos impone.
            Por la premura de la investigación que nos ocupa, decidimos esa misma noche, 7 años atrás, no retornar a nuestros hogares. Haciendo uso estratégico del presupuesto acordado para gastos y representaciones, reservamos para cenar, uno de los restaurantes, aún vigentes, en Puerto Madero.
            Inaugurada la “yantar-faena” de emergencia, comuniqué a sus integrantes que según mi criterio, el debate tendría que ceñirse a los términos cuestionados, para no derivar el cambio de opiniones hacia otros tópicos, que si bien serían conducentes, nos obligaría a retrasar nuestras conclusiones sobre el objetivo principal que encierra la ausencia sorpresiva, de 130 funcionarios.
            Si bien la mayoría de los presentes acordó con mi terminología, se procedió con criterio profesional a explicarla a través de un acta, cuya confección, se le encomendó al secretario de turno. También se señaló en dicho acta, la observación de uno de los polemistas. El colega sostenía, que en este episodio en particular, la palabra Multidisciplinario, resultaba antagónica del término inter. Consecuencia que no es para nada menor, si tenemos en cuenta que toda falsedad, es muy pronto revelada, pero que la acción compleja, como imperativo, hacia la denominación de nuestra comisión, resultaba mucho más enmarañada, y por lo tanto, sospechosa de ocultar un paralelo mágico, con respecto, a cual sería nuestra cabal interrogación.
            Imagínese el tribunal, que si nuestra acción debía ceñirse al encabezamiento, con que el señor Juez y su equipo, bautizaron a la agrupación investigadora hace 7 años, nuestro proverbial desarrollo, se vería trabado por dos factores fundamentales: 1) El límite a la cantidad de integrantes, indicado por el término inter. 2) La palabra compleja “Multidisciplinario”, se presenta en este contexto, totalmente a la deriva, como un peligroso iceberg, que desprendido de su glaciar padre, navega sin rumbo y sin sentido, sin indicarnos, en que coordenadas depositará su masa amorfa, en el que será sin duda, el último viaje.
             “Multidisciplinario”, significa un variado, heterogéneo, diverso número de disciplinas, pero no nos informa de cuantas ni de cuales se trata.  El pleno de la comisión de peritos entonces, por unanimidad, determinó que resultaba imprescindible concordar un régimen de trabajo unívoco. Entre ellos, un hombre de letras pero corto de vista, verbalizó una frase, que extinguió dejando suspendida la estela de una sonrisa. Dijo: “parece que las cosas se hallan encaminadas, pero no olviden que podemos tropezarnos con un jardín de senderos que se bifurcan”
            Fue así que dicho método tendría que constituirse en la vía por la cual creciera la síntesis de múltiples caminos, que ingresan por la trama de materias, entrometidas en el imponderable.
            Al tercer año de gestión, los encargados metodológicos, superando barreras burocráticas, informaron a la comisión y a la prensa la conclusión sobre la construcción de la regla, reunidos en esta ocasión, frente a un desayuno buffet que animaban diferentes agrupaciones musicales europeas, contratadas para la ocasión.
            Al poseer un procedimiento común, nos encontramos en condiciones de constituir los talleres de trabajo propiamente dichos. Estos sitios concebidos como acción concreta de cada una de las disciplinas involucradas, precisaban forzosamente poseer autoridades estratificadas, cada una con sus subordinados correspondientes.
            Para evitar posibles roces entre los miembros de cada taller, el triunvirato que preside a la comisión en su conjunto, decidió que llamar a concurso, era la forma más democrática y clara para adjudicar con responsabilidad los cargos a cubrir en cada taller. El inconveniente, surgió cuando hubo que determinar a los jurados para poder ponderar y elegir con ecuanimidad, a los postulantes.
            Luego de un arduo cambio de opiniones, y no pudiendo hallar unanimidad en el triunvirato, este decidió, una vez finalizada la feria judicial, convocar al plenario de Peritos, para poner a votación las decisiones no consensuadas. Triunfó por abultada mayoría, la opción, que contemplaba contratar como jurados a eminencias extranjeras, seguros así de contar con un veredicto imparcial, debido al desconocimiento personal, que ellos tienen de nuestros peritos profesionales.       En cuanto a las autoridades que se constituirían en cada taller, se acordó imitar a las que participan en el directorio de una sociedad anónima privada, tal como presidente, vice, secretarios, síndicos y vocales. Para constatar si la sociedad anónima era la mejor figura para el correlato de autoridades en el taller, por memo interno, pedimos la colaboración de un juzgado comercial, que prontamente, pasadas solo dos ferias judiciales, nos contestó, que a su entender, el camino elegido era el correcto, pero que tratándose de talleres, recomendaban por nuestra parte, efectuar una consulta con asociaciones de la pequeña y mediana empresa, haciéndola extensiva a directivos de colegios técnicos. Estos organismos, señor juez, para admitir  nuestros interrogantes, debieron implementar ciertos actos, previstos en sus respectivos estatutos.
            En el caso de la asociación de pequeñas y medianas empresas, debimos aguardar a que asuma el nuevo directorio, y que este a su vez, convoque a un referéndum a sus asociados. Nos emocionamos al saber por un trascendido, que el sí obtuvo una victoria aplastante. Así los responsables de la asociación se hallaban legítimamente autorizados para elevar a su federación, institución de segundo grado, los pormenores de nuestra inquietud, dejando en manos de esta la respuesta oficial, que conforma a todas las asociaciones de primer grado del territorio.
             En cuanto a los colegios técnicos, los directores, en su descargo, nos respondieron que ellos, según organigrama vigente, figuraban incorporados al cuerpo de educadores, y como tal, no les correspondía atestiguar, a no ser que el instrumento les sea delegado por cadena. Asimismo, amenazaban a este triunvirato, que de insistir por esta vía, propondrían a su asamblea un paro de actividades al comienzo del nuevo año lectivo. De todos modos, mostrándose conciliatorios, nos aconsejaban, que la requisitoria se la enviáramos a las cooperadoras escolares, y más precisamente a su tesorero. Sin abstenciones de nuestra parte, decidimos utilizar la ruta planteada.
            Al año siguiente, después de un meditado tiempo de reflexión, los tesoreros de las cooperadoras de escuelas técnicas reunidos en un Congreso General para tratar nuestros planteos, llevado a cabo en la ciudad de Mar del Plata, contestaron, que la mejor respuesta, según su parecer, la íbamos a obtener de los integrantes de la Comisión Interdisciplinaria de peritos judiciales.

            Reunidos entonces en sesión extraordinaria, en un hotel del lado brasileño de las Cataratas del Iguazú, por unanimidad, decidimos que los cargos que rigen a una sociedad anónima, resultan los más apropiados para que integren los talleres de dicha comisión.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Capítulo de novela

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson "Los comesandwich"

La prensa 
con el Ministro del Interior

- Señor Ministro del interior, ¿cuántos funcionarios, hasta el momento, han desaparecido?
- No dispongo ahora de la cifra exacta, y le advierto, que no me cae bien la palabra desaparecido. Por cierto hay algunos cientos que no se les conoce el paradero.
- Considera ¿Qué la banda de los Comesandwiches, se encuentra aniquilada por completo?
- No se trata solo de una banda, estamos frente a una verdadera organización ilícita, que se ha infiltrado en el cuerpo político, comunicacional, y sin disponer todavía de precisiones, según mi creencia, poseen una fuerza armada que opera a lo largo y ancho del país. Le aclaro que tampoco me suena bien la palabra aniquilada
- Pero los Comesandwiches presos, ¿son los líderes de la organización?
- Es muy difícil, señorita periodista, darle una respuesta. Esta organización, parece, según lo considerado por las fuerzas legales conjuntas, opera con un sistema de células, incluso, se cree, que muchas de ellas, todavía se encuentran dormidas.
- Los funcionarios que se les desconoce el paradero, de acuerdo a la terminología por usted utilizada, ¿son sólo de tercera y cuarta línea?
- No sé. ¿Por qué el periodismo, cree en una lucha de sub.-clases en el seno de la clase política?
- Creo que no es lo mismo, un subsecretario, que un ministro, o un presidente.
- Lo que usted esgrime, son solo diferencias en la movilidad. Pero todo funcionario político posee movilidad, y eso señorita periodista, es lo que nos iguala.
- Algunos de mis colegas, opinan que los Comesandwich, son algo así, como el espejo de los funcionarios políticos

- No comprendo. A la luz de los hechos, presiento que son los otros yo. 

domingo, 26 de octubre de 2014

Capítulo de novela

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson "Los comesandwich"

Diálogo en el 
Departamento de Inteligencia


-Estoy persuadido jefe que hablan en código.
- ¿No encontró nada de importancia?
- Le vuelvo a repetir que hablan en código.
- ¿Cuántas horas escuchó?
- 112 horas, el equivalente a dos semanas de trabajo, sin domingo, ni feriado.
- ¿Y las 112 horas son en código?
- Sí, pude pesquisar que el mismo, tiene su origen en la gastronomía.
- Coménteme alguna frase.
- “Hoy no podés faltar, al besugo lo preparan a la espalda”.
- Pero hombre, el besugo a la espalda lo hace mi señora y es riquísimo, lleva ajo, limón, guindilla. Pero, ¿me quiere decir que tiene que ver con un código?
- Se le va a aclarar, cuando le diga lo que le contesta el otro. Le dice: “yo imaginaba, que siendo en Madrid, a la butifarra le iban a poner alubias blancas”.
- La verdad, que no entiendo nada.
- Mire jefe, yo me aparté un poco de las reglas.
- ¿Cómo dice?
- Si, en lugar de seguir escuchando con el estómago, los apetitosos intercambios, decidí usar la cabeza.
- ¿No se está propasando?
- Descubrí por internet, que ese besugo que a usted le gusta tanto, se comprueba si está a punto, cuando al tratar de separarle la cabeza, esta se le desprende con suma facilidad.
-¿Qué me dice?
- Y eso no es nada. A las alubias, recomiendan ponerlas en remojo, en las vísperas de cocinarlas. También explica, que una vez que se machacan muy bien con un mortero los ajos, recién entonces, a la butifarra negra se la pone entera. ¿Se le va aclarando la cosa jefe? 
- ¿Qué había en esos días?
- Un stand de argentina en la feria de turismo de Madrid.
- Y ¿quién desapareció?
- El secretario de turismo riojano.

-Ah. 

domingo, 19 de octubre de 2014

Capítulo de novela

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson "Los comesandwich"

Preparando la conspiración


   Bonifacio Vazquez caminó junto al Tata hasta su oficina, sobre la Avenida de Mayo. Subieron por el ascensor jaula desvencijado hasta el último piso del edificio. Luego ascendieron por una escalera recta, de hierro oxidado. En el último peldaño respiraron hondo, e ingresaron al cuarto invadido por polvo y un popurrí de aromas mezclados.  El Boni prendió la lamparita, el tata advirtió las telarañas que la rodeaban, y sin pronunciar palabra observó el resto de la escena. Sobre Una pared con el revoque desgarrado por la humedad, penetraba el marco de dos ventanales tapiados con papel madera. Un viejo escritorio con persiana lleno de cajoncitos, apoyado sobre una puerta de madera, que en otros tiempos conectaría con otro ambiente. En el centro, una mesa redonda grande, rodeada por cuatro sillas giratorias de madera.
            De un armario, Boni extrajo una botella de criadores y dos vasos plásticos.

-          Bienvenido a mi cueva, esto nos va a servir para despejarnos (y le alcanzó un vaso medio lleno)
-          Acepto, pero convengamos que es temprano (contestó el Tata)

Boni tiró el saco encima de un teléfono negro, que yacía en una mesita de tapa redonda. Inmediatamente empezó a tomar del suelo pilas de carpetas de cartulina y biblioratos que iba desparramando sobre la mesada. El Tata movía un brazo para abanicarse la polvareda que excitó su compañero con los archivos, y el otro, con el vaso, lo acercaba a su boca para darle sorbos al whisky.
-          ¿Qué hacés?, ¿sí querés te hago habilitar una oficina en la rosada?(Expresó el Tata)
-          De aquí no nos vamos a mover por un tiempo largo, así que andá adecuándote a las circunstancias. (El Boni lo miró y esperó que la boquilla le llegue a su comisura izquierda para continuar) olvídate de la rosada y las comodidades, acabamos de entrar en la clandestinidad mi querido Tata.
-          Ya que la tenés tan clara, ¿podés largar un poco la piola?
-          Mirá Tata, estamos en mi tugurio de ideas, desde aquí manejaremos todo el operativo y la operación. Cuento con vos para ir a tranquilizar al gil del presi, cada vez que se ponga histérico. De este lugar no se debe enterar nadie, estás acá porque sos un amigo de la infancia, ¿Entendés?
A pesar del Whisky, El Tata palideció, se sintió peor que aquella semana que estuvo preso en un barquichuelo cuando los milicos dieron uno de sus acostumbrados golpes. Boni se dio cuenta, lo apuró a salir para que vomite en el baño del pasillo. Cuando volvió, encontró sobre el escritorio cuatro carpetas grandes, a las que Boni les había pasado un trapo. Intrigado el Tata preguntó:
-          ¿qué tenés en mente?
-          Mirá Tata, yo creo que tus compañeritos se engolosinaron. Durante muchos años tuvieron hambre. Después agarraron otra vez parte de la manija y quisieron fagocitarse todo. Quien más quien menos hizo su quiosquito, se sintieron los dueños del mundo y sin preocuparse se revolcaron en dolce farniente. Al principio, como es lógico los llamaron corruptos pero no les importó. Pero no les alcanzó quedarse con los vueltos. Querían hacer negocios más grandes los chicos. ¿Podemos decir a grandes trazos que así comenzó el desconche? (El Tata afirmó con la cabeza) Al Estado lo pusieron como pagador. Te quiero decir que no les importó maximizar sus beneficios, a expensas de los otros argentinos, a los que no les dejaron ni un cacho de pan.  Creían en definitiva que todo lo arreglarían con el circo, y en esto no se equivocaron tanto. Lo que sucede es que no son especialistas, si lo máximo que pueden hacer es un poco de malabarismo frente a los coches en el semáforo.

El Tata se rascaba la cabeza, boni veía en su cara los esfuerzos que trataba de hacer para entenderlo.

-          El asunto es que abrieron todos los frentes de golpe, y se le vino la maroma
-          Escuchame Boni, yo quiero soluciones no sermones.
-          Te explico Tata y no te ofendas. Cualquier pasquín, o programa de televisión, o radio, ya sea en política, espectáculos, intereses generales o policiales, no hace otra cosa que describir cagadas y cagaditas que se mandan. Los giles, esos que ustedes llaman ciudadanos comunes, tragan a cada rato la pastilla, la comentan entre ellos, mezclan todo, les fomentan bronca, terminando en la plaza pidiendo la caída.
-          Eso lo tenemos claro negro, pero ¿cómo lo paramos?
-          Tenemos que imponer un quilombo muy grande, que tape desde el amorío de los políticos hasta la empresa que afanan y le ponen el moño de regalo.
-          ¿Cómo?
-          Tiene que ser algo que venga de afuera, que levante el patriotismo, y que nos haga sentir hermanos contra un enemigo común.
-          Pero la guerra de Malvinas ya la hicieron los milicos.
-          No hablo de sangre, hablo de estrategia. Hace tiempo que vengo observando a unos perejiles que nos vienen muy bien. Están en casi todas las grandes reuniones, y hasta viajan a costillas del Estado a las grandes cumbres.
-          A dónde querés llegar negro.
-          A formar la red de espionaje más heterogénea, instalada en nuestro país. Apresar a unos cuantos, a otros declararlos prófugos, Iniciarles un juicio con todas las pompas.
-          ¿Con eso que conseguimos?
-          Que todos hablen, mientan y usen su imaginación sobre esta logia espía, y dejen de preguntar en que bancos está la guita que se llevaron ustedes.
El Boni abrió una de las carpetas. El Tata vio que estaba llena de recortes de diarios. El negro Vazquez lo obligó a revisarlas una a una, mientras continuaba explicando:
-          Los artículos son todos sobre grandes festicholas que se han hecho en estos años, tanto aquí como en el extranjero.
-          Boni me estás pudriendo, cortá el suspenso, y decíme cómo unas fiestas con unos cuantos tipos conocidos en el pasado, nos va a servir para que el gobierno no caiga.
-          No son los tipos conocidos. Es a los desconocidos que quiero que mires.
-          Pero, ¿para qué guardás todos estos mamotretos en la época de Internet?
-          Porque no todo se carga por internet, y lo publicado aunque sea viejo, siempre sirve para chantajear. Por eso recopilo, ensucio, pero no destruyo.
-          Cada vez comprendo menos.
-          Te estoy hablando de armar para la vox populi una conspiración que no les deje tiempo a los medios para comunicar otras pavadas, como corrupción, desenfreno, decadencia, soborno, cohecho, untado, caos peculado, defraudación, desfalco, expoliación, prevaricato, privatizaciones, nariguetazos, amoríos en la rosada y otras yerbas.
-          ¿Conspiración contra qué Boni?
-          ¿Qué se yo? Una conspiración de espionaje internacional para obligarnos a ceder hasta el último de nuestros recursos naturales, que secuestre funcionarios, que asesine cantantes folclóricos, ya que el pueblo no se atreve.
-          Pero vamos a necesitar un ejército para semejante explosión.
-          Vos y yo Tata, nadie más. Los otros solo serán títeres del disco que coloquemos en la vitrola.
-          ¿Y cuánto crees que pueda durar esa distracción?

-          Si la hacemos bien, la estiramos más de una década. Desde ya contamos con la ayuda de la burocracia.

sábado, 11 de octubre de 2014

Fragmento de la novela inédita de Eduardo Wolfson “Los Comesandwich”

Declaración de un funcionario:  
Presidente del Departamento de Valoración municipal en construcciones, ambientes y zócalos.
            

El local en cuestión, su señoría, tiene su frente hacia la calle Lavalle de esta ciudad. Según el plano catastral, pude verificar, que la edificación se alza sobre el lote de la mitad de la cuadra, equidistante proporcionalmente, de las calles Uruguay y Paraná. Su fachada, se compone de una puerta de dos hojas, y a continuación, un tabique vidriado, cuya transparencia original fue modificada, al serle adosado un papel, que en su origen, pudo ser de color verde botella. Aclaro al tribunal, que no he hallado ninguna autorización conformada en el legajo del inmueble, obrante en los archivos municipales, de modificación estética. Sí bien pude observar sobre el vidrio antedicho, desvencijada y raspada, la leyenda restauran, debo transmitir, que los transeúntes por mi interrogados, reconocen al sitio, como “fonda el código”, inscripción totalmente ausente en todo el ámbito y la manzana que ocupa.
             No suelo, su señoría trabajar con presunciones, pero desde la subjetividad, me atrevería a compartir dos posibilidades. Primero, la modificación tuvo el propósito de impedir la penetración de rayos solares hacia el interior del ambiente. Segundo, fue realizada con la intención aviesa, de ocultar para el hombre de la calle, actividades seguramente clandestinas.
            El salón, consta de mesas apiñadas unas contra otras, con espacios mínimos para que los atraviese el mozo. Las cubre, en lugar de un mantel, un papel blanco, manchado en la mayoría de los casos por oropeles rojo sangre, que presumo, devenidos del flujo de un tuco madre, y otros violáceos, cuya fuente habría que pesquisarla en el derrame de vinos tintos ordinarios sin denominación de origen. A la cocina se la adivina en la parte posterior, detrás de una abertura. Digo que se la adivina, porque pasando la entrada, mirando desde el salón, se ve todo negro. Prestando atención, se descubre que el color final no es otra cosa que hollín que tiñe a los artefactos antiguos, los que usa un cocinero, llamado Paulino, que al momento de esta constatación, día miércoles 24 de julio 12,30 horas del presente año, mostraba un avanzado estado de ebriedad. Sin embargo, la clientela muy nutrida, parecía no notarlo, y deleitarse con su astuta gastronomía.
            No señor fiscal, hasta el momento, no se ha recibido en la repartición que presido: “Valoración municipal en construcciones, ambientes y zócalos”, ninguna solicitud, formalmente establecida, o sea en tamaño legal, con las seis firmas correspondientes, acompañadas por sus respectivos sellos, encabezamientos y despedidas corteses de rigor, solicitando el peritaje exhaustivo de alcantarilla o catacumba alguna, localizada sobre la calle lavalle, frente a este mismo palacio de tribunales.

            Le quiero aclarar su señoría, que su pregunta, no encuentra respuesta responsable desde de mi competencia. Sin embargo, desde el punto de vista estrictamente personal, y por ello, no afectando, el destino estricto de la institución que me cobija, le diré, que a los fogones del restauran evaluado, sería imposible sería imposible según reglamento, darle categoría de horno crematorio.